lunes, 3 de octubre de 2011

Meditacion

La meditación describe la práctica de un estado de atención concentrada, sobre un objeto externo, pensamiento, la propia consciencia, o el propio estado de concentración.
La palabra «meditación» viene del latín meditatio, que originalmente indica un tipo de ejercicio intelectual. De este modo, en el ámbito religioso occidental se ha distinguido entre «meditación» y «contemplación», reservando a la segunda un significado religioso o espiritual. Esta distinción se vuelve tenue en la cultura oriental, de forma que al comienzo de la influencia del pensamiento oriental en Europa, la palabra adquiriría un nuevo uso popular.
Este nuevo uso se refiere a la meditación propia del yoga, originada en India. En el siglo XIX, los teósofos adoptaron la palabra «meditación» para referirse a las diversas prácticas de recogimiento interior o contemplación propias del hinduismo, budismo y otras religiones orientales. No obstante, hay que notar que este tipo de práctica no es ajena a la historia de Occidente, como muestran descubrimientos de vasijas celtas con figuras en postura yóguica.
La meditación se caracteriza normalmente por tener algunos de estos rasgos:
  • Un estado de concentración sobre la realidad del momento presente
  • Un estado experimentado cuando la mente se disuelve y es libre de sus propios pensamientos
  • Una concentración en la cual la atención es liberada de su común actividad y focalizada en Dios (propio de las religiones teístas)
  • Una focalización de la mente en un único objeto de percepción, como por ejemplo la respiración o una recitación de palabras constante.
La meditación no solo puede tener propósitos religiosos sino estar también enfocada al mantenimiento de la salud física o mental, e incluso propósitos de conexión cósmica para encontrar respuestas a preguntas universales que a lo largo de la Historia el ser humano ha tenido. Existe una amplia variedad de guías y enseñanzas para la meditación, que van desde las que aparecen en las religiones hasta las terapéuticas pasando por las propias ideologías de ciertos individuos. Estudios científicos han demostrado que algunas técnicas de meditación pueden ayudar a mejorar la concentración, la memoria y mejorar el sistema inmunitario y la salud en general.

Carta Astral


La carta astral es un diagrama usado, entre otros métodos, por los astrólogos para ejercitar la astrología. Representa el cielo (posiciones de los planetas, estrellas fijas y algunos otros cuerpos) y la tierra (horizonte y meridiano) desde un lugar (latitud y longitud) y a una hora (Hora sidérea Local), siendo una representación geocéntrica. Este último es un requisito imprescindible para su realización y no vale hacerlo de otra manera (por ejemplo, usando efemérides heliocéntricas
Suele llamarse también tema natal, mapa natal, radix, natividad u horóscopo, entre otros. Este gráfico lo usan los astrólogos como base para realizar la interpretación psicológica y para aplicar sobre él una serie de técnicas de predicción
Para realizar una carta astral, es necesario disponer de las efemérides planetarias y de tablas de las casas, o de algún programa informático que utilice algoritmos de cálculo planetario, o acceda a una base de datos como las de la Jet Propulsion Laboratory de la NASA. En la carta astral se representan los Signos zodiacales, las casas astrológicas, los planetas, las estrellas y los aspectos astrológicos.
Cómo se calculaPara calcular una carta astral es necesario saber con exactitud la fecha (día, mes y año) y la hora (hora y minutos). También es imprescindible conocer la latitud y la longitud del lugar. Si no se conoce la hora o el lugar, es imposible establecer la posición exacta de las casas. La posición de los planetas puede calcularse a partir de las efemérides planetarias sin conocer la hora, porque para la mayoría de ellos basta con saber su posición a 0h de Tiempo Universal, que es como modernamente se publican estas.
En el caso de la Luna (es necesario decir que en astrología se llama planeta a cuerpos que no lo son astronómicamente), cuyo movimiento diario es del orden de 12-13º, tampoco se puede situar en el mapa astrológico si no se conoce la hora.

El objetivo de los cálculos que siguen es encontrar la llamada A.R.M.C o Ascensión Recta del Mediocielo, o cúspide de la Casa X, para poder situar las casas en el mapa natal.
La hora del evento (nacimiento o cualquier otro) es normalmente Hora Oficial. Hay que restar las horas de adelanto correspondientes (por horario de verano o por ahorro energético).
Se toma la Hora Sidérea (HS) a 0h de Tiempo Universal de unas efemérides planetarias, para el día, mes y año que interese.
Se convierte la longitud del lugar en grados, minutos y segundos en tiempo (horas, minutos y segundos) y se suma a la HS. Si la longitud es Este, se restará. Con esto hemos llegado a la HS para medianoche del lugar para el que se quiere levantar el tema natal.
A este resultado se le suman las horas, minutos y segundos desde las 0h hasta la hora de nacimiento. Con esto obtenemos la HS en el momento del nacimiento o ARMC.
Teniendo la ARMC (cúspide de la Casa X), ya se pueden calcular el resto de las casas mediante la suma de 180º para obtener las opuestas.
Se situan los planetas.
Se calculan los grados de diferencia entre los planetas y los puntos sensibles de la carta natal. Los puntos sensibles son los ángulos y los partes arábigos. Si la diferencia de longitud corresponde a un aspecto (+/- un orbe establecido), se identifica esa distancia angular como aspecto.
Se calculan algunos partes arábigos.